domingo, 22 de junio de 2014

Amanece en Edimburgo (Sunshine on Leith)


Imaginad que hacen la peli del musical de Mecano "Hoy no me puedo levantar". E imaginad que la estrenan en Escocia, donde alguien alguna vez habrá escuchado "Hijo de la luna" o "Cruz de navajas". Pero en el cine, al público que acude a verla se queda igual que entró, con la sensación de haber visto una película relativamente entretenida y con ganas de haberte metido en otra sala. O mejor aún: es como si estrenaran en Escocia "Al otro lado de la cama". Esa es la sensación con la que salí del cine después de ver "Amanece en Edimburgo", una peli hecha para y por los escoces y para los muy fans de los Proclaimers.


Como regla general me gustan los musicales y procuro ver todos los que se estrenan (hace poco pude ver una reposición en el cine de "Cantando bajo la lluvia", seguramente el mejor musical de la historia del cine), pero a veces (las menos) sales defraudado. Y "Amanece en Edimburgo" es una de esas veces en las que ni fú ni fá, principalmente porque de los Proclaimers sólo conozco "500 miles", por lo que la asociación de canciones a la historia de amores y desamores ni la entendí ni me conmovió, aunque reconozco que los números musicales tenían su gracia. Pero no llega a la altura de "Mamma Mia", "Moulin Rouge" o "Los Miserables".
Que sí, que pretende transmitir buen rollo, que habla de la familia, de la responsabilidad, de amor, de desamor, pero a mi no me llegó. Aunque esta versión de "500 miles" está bien:


En definitiva, no os dejéis engañar por el trailer, os gustará si sois fans de Proclaimers, y os dejará indiferentes si no es el caso...

sábado, 21 de junio de 2014

Maléfica (Maleficent)


Cuenta la leyenda que los relatos originales de Perrault, los hermanos Grimm o Hans Christian Andersen no eran meros cuentos para niños, sino historias lúgubres cuyo objetivo era embutir a la sociedad que les tocó vivir en un miedo hasta entonces desconocido.
Pero con el tiempo las historias se fueron dulcificando, superadas por la sociedad, que ya sólo las consideraba adecuadas para mantener atemorizados a los niños, y cuando pasó más tiempo, la dulcificación supuso en muchos casos el acaramelamiento (en muchos casos propiciado por Disney).
Así es como han llegado hasta nosotros "La bella durmiente" o "Caperucita roja", cuando originariamente la pretensión del autor, mito o leyenda original era totalmente distinta a la actual.


Pero ahora los niños ya salen todos del cine almibarados, y como dijo aquél hay que renovarse o morir. Por eso los estudios apuestan por dar otra vuelta de tuerca a las historias, llevándoselas de nuevo hacia un lugar donde los focos no iluminan tanto las historias, dando el  protagonismo a los personajes que viven en las sombras y manteniendo en segunda fila a los anteriores protagonistas de la historia. Así pasó con "Blancanieves y la leyenda del cazador", donde Charlize Theron se merendaba con patatas a la pansinsal de Kristen Stewart, y así pasa con "Maléfica", que tiene a Angelina Jolie como única y exclusiva protagonista, echándosela de menos en todos aquellos planos en los que no aparece.
Pero este es otro cuento, la historia tras las cámaras de aquella "Bella Durmiente" de Disney de 1959, con un toque muy distinto, aunque al final no deja de ser un intercambio de papeles, donde ni los buenos son tan buenos ni los malos son tan malos.


Así que allá vosotros, si sois seguidores de los clásicos Disney lo mismo no os acaba de molar...

jueves, 5 de junio de 2014

X-Men: Días del futuro pasado (X-Men: Days of Future Past)


La única manera de mezclar la primera trilogía de X-Men iniciada por Bryan Singer allá por el año 2000 con el relanzamiento de la franquicia desde sus orígenes, mucho antes de la existencia del equipo formado por el Profesor X era a través de un viaje en el tiempo. Lo importante era conseguir que ese viaje tuviese cabida en un mundo apocalíptico, en el que los mutantes se encuentran al borde de la extinción. Y aunque H.G.Wells dudaría de la veracidad y posibilidad de realizar viajes en el tiempo de la manera aquí propuesta (que seré bueno y no desvelaré), el caso es que consigue dar el pego.


El inicio de "X-Men: Días del futuro pasado" tiene cierto toque al comienzo de "Terminator 2", con un futuro en el que la humanidad y la mutanidad (olé palabro que me acabo de inventar) se encuentran al borde de la extinción, debido a la creación por parte de los seres humanos de unas máquinas capaces de detectar y aniquilar a todo mutante que se encuentren, los llamados centinelas. La única opción posible es viajar al pasado para cambiarlo y consecuentemente, modificar el futuro. ¿No me digáis que no suena a "Terminator"?
Lo que ocurre es que los personajes de Marvel le dan un empaque a la historia que no tendría de no ser por las enormes diferencias entre los personajes del futuro y del pasado: una mayor profundidad de guion que en "X-Men: Primera Generación" que consigue darle un dramatismo a la trama que hace que te olvides, aunque sea por un momento, que estás viedo una peli de ciencia ficción. El dolor y la dejadez que le confiere James McAvoy al joven Charles Xavier se enfrentan con la convicción antihumana de Michael Fassbender como joven Magneto, lucha que acaba por convertirse en los dos polos de un imán: siempre juntos pero siempre separados.
Del resto del reparto, lo habitual, Hugh Jackman, cabeza de cartel y seguramente el personaje de la saga con mayor número de seguidores, que sigue arrasando allá por donde va y continúa dando muestras de su peculiar sentido del humor. Según Jackman, deben ir buscando un nuevo actor para interpretar a Lobezno, pero va a ser muy difícil encontrar a alguien que encaje tan bien en el papel. Seguramente acabe pasando lo mismo que ocurrió con Bela Lugosi y su Drácula: los que vinieron detrás no hacían sino que echásemos en falta al original.
Jennifer Lawrence repite como Mística, y nada tiene que envidiar a Lobezno: reparte mamporros a cascoporro y al igual que el resto de personajes, tiene una mayor carga de lucha interior, lo que termina por enriquecer al personaje de una manera no vista hasta ahora. Y lo mismo le ocurre a Nicholas Hoult y su Bestia.
Quiero hacer mención a Peter Dinklage, al que su Tyrion Lannister en "Juego de Tronos" le ha abierto las puertas del cine. Y no me extraña, porque es un pedazo de actor, con una de las miradas más expresivas del cine actual.
En definitiva, seguramente "X-Men: Días del futuro pasado" sea la mejor peli de la saga, precisamente, porque es la más seria y es la que más dilemas morales plantea: aunque se trate de una película de ciencia ficción y no deje de ser un enfrentamiento entre humanos y mutantes, la lucha no deja de ser algo aplicable a la sociedad actual en la que vivimos, repleta de ejemplos de intolerancia por uno y otro motivo a cada cual más absurdo. Así que os la recomiendo totalmente.
Por cierto, hay escena post créditos, no os la perdáis...

domingo, 1 de junio de 2014

Seguridad no garantizada (Safety Not Guaranteed)


Imaginad la situación: estáis un domingo leyendo el periódico como casi todo el mundo hace, de atrás para adelante, mirando en primer lugar las películas programadas en las innumerables canales de televisión para poder planificaros bien la tarde-noche, cuando llegáis a la sección de anuncios por palabras y os da por mirar por encima a ver si pudiera ser que está allí el ofertón de vuestra vida. Pero en vez de eso encontráis algo mucho más intrigante: un anuncio en el que se ofrece acompañar al anunciante en un viaje en el tiempo, donde el pago se realizará al regreso y es necesario que cada uno lleve sus propias armas. Y la frase que remata el telegrama a modo de anuncio dice: SEGURIDAD NO GARANTIZADA.


De esta premisa nace "Seguridad no garantizada", película difícilmente calificable como ciencia ficción, ya que lo que predomina en ella es, a partes iguales, drama y comedia con ciertas dosis de suspense.
La historia es investigada por un equipo de periodistas, que viajan al lugar indicado en el anuncio en busca del viajero en el tiempo. Y en el pequeño pueblo donde se desarrolla la acción es donde comienza la verdadera historia, donde se mezclan a partes iguales toques de comedia romántica, dramas interpersonales y comedieta juvenil de esas que no tienen sentido, lo que dejan al conjunto una sensación de no saber por dónde tirar en realidad.
En definitiva, una peli distinta para no todos los paladares, de esas que no sé que pensaría H.G.Wells después de verla y observar atónito en qué se ha convertido su máquina del tiempo...