viernes, 28 de marzo de 2014

Non-Stop (Sin escalas)


Un buen día el espíritu de John McLane abandonó el cuerpo de Bruce Willis. Sucedió tras rodar la "Jungla de Cristal III: La venganza", porque desde entonces el bueno de Willis se dedicó a otra cosa: que si toma un susto por aquí mientras psicoanalizas niños; que si mira me tocas y no me hago daño; que si me dan una pasta por ser McLane dos veces más pero lo hago para llenarme los bolsillos...
El espíritu divagó aquí y allá, buscando un cuerpo en el que materializarse y poder seguir repartiendo mandobles a cascoporro. Probó con Nicholas Cage, pero no le gustaban sus peinados; probó con cachas inflados por los anabolizantes, pero no le gustaba el sabor a medicina que quedaba en el aliento tras cada escena; probó incluso con volver con Bruce Willis, pero no vio claro lo de irse a Rusia a rodar y decidió seguir revoloteando.


Hasta que apareció un talludito irlandés grandullón que había hecho de todo en el cine: Star Wars, Gangs of New York, Rob Roy, Batman Brgins, La lista de Schindler,...y probó. Resultó que encajaba como un guante al rodar una peli francesa que no las tenía todas consigo, pero que funcionó a la perfección. Era "Venganza", de 2008, y desde entonces Liam Neeson y el espíritu de John McLane van de la mano rodando película tras película como todo héroe de acción que se precie.
"Non-Stop" es la nueva peli de Neeson, dirigido de nuevo por Jaume Collet-Serra tras coincidir en "Sin identidad" (del mismo estilo que esta, aunque de mejor factura para que suscribe). Resulta que en esta ocasión Liam Neeson es un policía de esos que viaja en los aviones como infiltrado para prevenir posibles atentados terroristas. Pero de buenas a primeras alguien le amenaza a través de mensajes telefónicos con matar a un pasajero del vuelo cada 20 minutos sin no se cumplen sus exigencias (que casualmente son muchos millones de dólares, aunque esta vez no piden un helicóptero por razones obvias). Claro, el Neeson moqueado porque todos son sospechosos, como si aquello fuera Diez Negritos surcando los cielos. Y mientras las escenas te dan motivos para ir sospechando de uno y otro, al mismo tiempo que dejas de sospechar al que primero creíste culpable, van pasando los minutos hasta que todo se resuelve.
En definitiva, que "Non-Stop" es lo que es, una peli de esas que no engañan cuando vas a verla y que sirve para entretener...

domingo, 23 de marzo de 2014

Dallas Buyers Club


Que sí, que estoy convencido de que Matthew McConaughey ha vendido su alma al diablo, porque el giro que le ha dado a su carrera no tiene explicación: ha pasado de ser el típico galán de comedias ligeras de enredo tan pasteleras que con solo verlas te sube el azúcar a interpretar personajes oscuros, serios, a veces tan rancios que pareciese que se le ha ennegrecido el corazón de tanto tabaco que fuma (entre "Mud", "Dallas Buyers Club" y "True Detective" ha tenido que dar pingües beneficios a las tabaqueras norteamericanas).


Debe ser que perder 20 kilos te da que pensar y replantearte tu vida: en vez de estar comiendo la mala leche se apodera de tu cuerpo y por algún lado tiene que salir. McConaughey ha focalizado el hambre en la interpretación, y le ha salido muy bien la jugada, porque sus papeles en "Dallas Buyers Club" y "True Detective" transmiten todo aquello que nunca antes habíamos visto: una mirada intensa, que parece atravesar la cámara y clavarse en las entrañas del espectador hasta hacerle ver y sentir aquello que tiene en su mente.
Me gustan las últimas interpretaciones de McConaughey, pero sobre todo me gusta su actuación en "True Detective", porque le permite actuar de manera tan sobria que cuando se desata consigue transmitir que lo está dando todo, y además le dejan explicarse, poniendo en situación al espectador. También me gustó en "Dallas Buyers Club", pero no creo que su interpretación sea superior a la de Leonardo Di Caprio en "El lobo de Wall Street". En mi modesta opinión, el Oscar de McConaughey lo ha conseguido por su interpretación en "True Detective".
La mejor interpretación de "Dallas Buyers Club" es la de Jared Leto sin lugar a dudas: sometido a la delgadez extrema, consigue dar vida a un travesti enfermo de sida que conmueve desde el primer momento hasta transmitir auténtica pena. Seguramente uno de los Oscars más merecidos de los últimos años en lo que ha interpretaciones se refiere.
"Dallas Buyers Club" es otra de esas películas basadas en hechos reales, que cuenta la historia de un enfermo de sida al que le diagnostican la enfermedad y le dan un mes de vida, debido a los excesos de drogas y vida desordenada que lleva. Desahuciado por los tratamientos novedosos, en México consigue un tratamiento que le hacen recuperarse hasta límites insospechados, por lo que decide comenzar a vender los productos que toma al resto de enfermos de Dallas. Allí conoce a un travestí (Leto) que le ayudará a vender sus productos.
Pero no os llevéis a engaño: aunque las interpretaciones son prodigiosas, la peli deja que desear en cuanto a ritmo (muy lenta), extensión (se acaba haciendo muy larga aunque no llega a las dos horas), y dirección, que trata al espectador como un panoli, utilizando unos flashbacks que parecen reírse de la inteligencia del que mira.
Así que allá vosotros...

Ocho apellidos vascos


Si algo no nos falta a los españoles, por muy mal que nos vengan dadas, es el sentido del humor. Mira que nos gusta un chascarrillo para hacer la gracieta en cualquier situación, por mucho funeral del que se trate o crisis que estemos pasando.
Lo del sentido del humor del español tiene que ser algo genético heredado de los Homo Sapiens que vivían en Atapuerca (como poco). Ya me los imagino descojonaos cuando uno de ellos se fuese a cazar mamuts y al rato volviese con un brazo menos: ahí haciendo el gruñido característico de la época, a modo del jajaja actual, dando saltos alrededor del pobre manquito; o a los celtas haciendo chistes con el típico comienzo "¿sabes por qué los íberos ...? (frase que derivo siglos más tarde en los famosos chistes de Lepe); o a los numantinos riéndose del asedio que sufrían por parte del ejército romano mientras morían de hambre, al grito de "romano... me la tocas con la mano". Luego ya vinieron los años oscuros de la Edad Media y las invasiones de unos y otros que impidieron el desarrollo del humor patrio, hasta la aparición a finales del s.XV con la expulsión de los últimos árabes de la península de los primeros monologuistas, evolución natural de los populistas juglares. El más famoso de la época fue un tal Cristóbal Colón, que gustaba tanto a las altas esferas de los Reinos de Castilla y León con el monólogo del huevo, que encandiló a los Reyes Católicos para que le patrocinasen una gira por la Américas... antes de que existiesen.


Años después, con el desastre de la Armada Invencible y todo eso volvimos a caer en una era oscura en lo referente al humor español. Hasta más o menos la década de los 70 del s.XX, donde toma auge el chiste y todos aquellos humoristas que se especializan en categorías concretas: Arévalo y sus chistes de gangosos (en algunas gasolineras aún hay cassetes con sus mejores chistes); Eugenio y su "Saben aquel que diu..."; y hasta hemos tenido nuestro propio genio surrealista en el humor, Chiquito de la Calzada!!! Esto más o menos duró hasta principios de los 90, donde otra época oscura hizo desaparecer a casi todos los juglares del chiste, dejando el cuidado del gracejo español a Manolo Royo, Marianico el corto y Félix el gato.
Ya entrando en el s.XXI vuelven a ponerse de moda los monologuistas. La emisión de El club de la comedia hace apuntarse al carro del típico formato americano, con pared de ladrillo al fondo a muchos humoristas de la nueva hornada, que le dan un dinamismo mucho más activo a la antigua profesión de chistoso. Pues bien, de todos esos monologuistas hay tres que son mis favoritos: Eva Hache, Goyo Jiménez y Dani Rovira.


Un paso lógico en la carrera de Dani Rovira era meterse en el mundo de la interpretación, y su primer papel ha sido protagonista y por la puerta grande, en "Ocho apellidos vascos", donde interpreta a un andaluz que se enamora de una vasca y decide ir a conquistarla al País Vasco.
"Ocho apellidos vascos" es una comedia de enfrentamiento entre tópicos  regionalistas. Y nada mejor para que el enfrentamiento resulte creíble que enfrentar a dos regiones tan opuestas entre sí como Andalucía y el País Vasco. Así está hecha la historia, y sólo hace falta que los actores den verosimilitud a la trama. Clara Lago interpreta a la muchacha vasca, borde para un andaluz a no más poder; Karra Elejalde interpreta a su padre, con raíces vascas que brotan desde la médula; Carmen Machi en su papel habitual últimamente; y Dani Rovira, como el andaluz enamorado en busca del amor.
La peli tiene su gracia, porque la cantidad y variedad de situaciones cómicas le dan mucho ritmo, aunque durante la segunda mitad de la historia el ritmo baja porque sube ligeramente el toque dramático. Pero en definitiva, es Dani Rovira el que consigue mantener la peli en sus hombros, bien secundado por Karra Elejalde.
Ya ha habido voces discordantes con la película, porque consideran que se ríe de un pueblo o de otro, voces que demuestran su poca inteligencia: un pueblo que sabe reírse de sí mismo es un pueblo que demuestra salud emocional e inteligencia, al igual que una persona que sabe reírse de sí misma demuestra estar dispuesta a sortear situaciones difíciles con mayor naturalidad. Debe ser muy triste tomarse en serio todas las situaciones que te encuentres en la vida, que demasiado seria es ya de por sí.
En definitiva, una peli para pasar un buen rato y descubrir el gracejo vascuence...

miércoles, 19 de marzo de 2014

Gravity


Seguramente "Gravity" sea la peli técnicamente mejor rodada de la historia. Y diréis que soy un exagerado, pero sólo me había emocionado del mismo modo una película del llamado género de la ciencia ficción rodada hace muchos años, algunos más de los que tengo, dirigida por, seguramente, el mejor director de la historia en cuanto a meticulosidad por la fotografía: Stanley Kubrick y su "2001: una odisea en el espacio". Pero claro, si bien "Gravity" la supera técnicamente, en cuanto a complejidad y trascendencia de la historia aún le queda mucho para llegar a ser una historia de esas que te dejan toda la vida con una idea en la cabeza, que de vez en cuando tu mente rememora como ese algo que tienes pendiente pero no acabas nunca de cerrar. He visto "2001: una odisea en el espacio" unas cuantas veces, he leído bastante sobre ella, pero me temo que siempre aparecerán detalles que no dejarán de sorprenderme.


Pero volviendo a "Gravity", hay que decir que es, junto a "Avatar" la película que mejor utiliza y justifica el 3D: es impresionante embarcarse en la visión de La Tierra desde el espacio, teniendo la sensación de profundidad que aportan los astronautas mientras orbitan a su alrededor. A todo ayuda el increíble manejo de las cámaras, dando la sensación de plano-secuencia constante, incluso sabiendo que es imposible. Y luego están las escenas sin gravedad: te dejan con la boca abierta y pensando hasta horas después cómo ha sido posible rodar esas escenas en atmósfera cero. Sí, seguro que pensaréis que son todo efectos realizados informáticamente, pero estoy convencido que alguno de los efectos no tienen nada de informática.
Aunque antes he dicho que  la historia que cuenta "Gravity" no tiene tanta transcendencia como otras pelis, y puede dar lugar a pensar que se trate de una historia simple (que a veces lo puede parecer), hay momentos, convertidos en imágenes, que sí tienen transcendencia, y mucha por el significado que tienen: una simple imagen describe a la perfección la muerte de una vida y el nacimiento de otra, con su cordón umbilical incluido, a modo de homenaje a la escena final de "2001: una odisea en el espacio".
Como no quiero spoilearla mucho más, solo os digo que "Gravity" es de esas películas que hay que ver en el cine, y en una buena sala con un buen 3D (que desgraciadamente no todos nuestros cines tienen). Totalmente recomendada.

domingo, 16 de marzo de 2014

300: El origen de un imperio (300: Rise of an Empire)


Hay días en los que apetece ver una peli que no te haga pensar demasiado, ni ver un dramón ni nada por el estilo. Viendo la cartelera decidí meterme a ver "300: El origen de un imperio". Acerté de lleno. Ya no es que no te haga pensar, es que es de esas pelis planificadas desde el cómo lo cuenta sin importar lo que cuenta, así que tampoco es cuestión de plantearse las cosas ni llevarse las manos a la cabeza cuando sales del cine. Hay pelis que son lo que son y punto.


"300: El origen de un imperio" es lo que es y no hay mayor discusión: el que decide verla sabe lo que toca: sangre, abdominales y croma, mucho croma.
Narra hechos coetáneos a su precuela "300", pero con una diferencia: el carisma y la fuerza de su protagomista. Si en "300" Leónidas (Gerard Buttler) arrasaba con su mirada y su determinación, en esta, Temistocles (Sullivan Stapleton) es un pan sin sal: no es capaz de desprender ni la fuerza ni el magnetísmo de su predecesor, y lo sabe. Y lo peor es que lo hace ver al espectador, pero tampoco parece que le importe mucho. Se limita a decir sus líneas y poco más.
Lo mejor de la peli es Eva Green, que se mete en la piel de la malvada aliada de Jerjes, Artemisa, y saca lo peor de sí para llevar a su personaje al borde de la locura motivada por su único deseo de venganza.
Antes de terminar quiero hacer referencia a los diálogos: cada frase, cada expresión están escritos de tal manera que parecen discursos motivadores antes de la última batalla, aunque la escena no sea más que dos viejos amigos saludándose. Imaginaos que el protagonista le pide un trocito de pan a su madre. La frase que acompaña el diálogo sería algo así como: "Oh mujer, engendradora de mi vida, tu que me alimentaste desde tus entrañas, tu que me alumbraste y me amamantaste durante las primeras lunas de mi vida y me transmitiste la fuerza de los dioses, tu que me guiaste mis primeros pasos y me enseñaste las principios de la libertad, entrégame ahora un pedazo de semillas de trigo cocidas a la manera que nos enseñaron nuestros dioses a realizar las ofrendas para poder glorificarles mientras me como un huevo frito..."
Pues eso, que allá vosotros...

sábado, 8 de marzo de 2014

La gran estafa americana (American Hustle)


Después de ver "La gran estafa americana" se me quedó la cara como si hubiese dado un lametón a una prenda de terciopelo: con la lengua fuera de la boca, intentando evitar meterla en su cavidad natural para evitar tragar polvo, los ojos achinados y el ceño fruncido. Seguramente se trate de la película más sobrevalorada de los últimos años, por no decir de las últimas décadas.


David O. Russel es con toda seguridad el mayor estafador del cine americano actual. Ya me la coló con "El lado bueno de las cosas", pero por esta no paso. El afán titiritero que demuestra con este pastiche, más cómico por las pintas de alguno de sus protagonistas que thriller por la superficialidad del guion hacen que "La gran estafa americana" sea eso, una estafa al espectador. Ya puede ser el creador de un nuevo lenguaje cinematográfico, transgresor o todo lo que quiera, pero sin una buena historia que contar, el azucarillo bien envuelto con el empaque que da un reparto extraordinario (por la cantidad de talento reunido), se acaba diluyendo a las primeras de cambio sin necesidad de agitar mucho la mezcla.
Pero resulta que van y la nominan a diez Oscars!!! Esta es la prueba de la sobrevaloración de la que hablaba anteriormente. Si acaso, el diseño de vestuario, muy setentero, aunque demasiado putón para ellas se puede merecer una nominación. Y me puedo llegar a creer la de Chistian Bale, que esconde su mirada tras unas gafas a lo Risto Mejide para dar vida al protagonista de la historia, que pese a su empeño no consigue salvar. También me creo el personaje de Jennifer Lawrence, porque es la única que aporta frescura a la trama.
Pero una cosa buena tengo que decir: "La gran estafa americana" tiene la mejor recopilación de canciones de los últimos años en su banda sonora.
La primera que suena, en la que puede considerarse la mejor escena de la peli (Bale peinándose), es esa maravilla de América, "A horse with no name". Cuando la escuchas piensas que una peli con esa canción no puede ser mala. Craso error.


Ante el tedio que supone la trama, de vez en cuando suena algo que consigue despejar leve y momentáneamente el sopor. Así, van sonando temas de Duke Ellington (Jeep´s Blues):


ELO (10538 Overture):


Los Wings (Live and let die) con la canción de "Vive y deja morir", seguramente el mayor bodrio de toda la saga Bond:



Bee Gees (How Can You Mend A Broken Heart):


Donna Summer (I feel love):


Harold Melvin & The Blue Notes (Dont Leave Me This Way):


Tom Jones (Delilah):


Así que vosotros mismos, pero ya os digo que mucho lirili y poco lerele...

domingo, 2 de marzo de 2014

2 Guns


"2 Guns" es una de esas pelis sin pretensiones que dejan un muy buen sabor de boca y una sonrisa en los labios después de haberla visto. Humor y acción a partes iguales, que junto a una gran química entre sus protagonistas (Mark Wahlberg y Denzel Washington) te dejan con ganas de más.


Basada en una novela gráfica, "2 Guns" es la lucha de dos infiltrados de dos departamentos distintos en la lucha contra los cárteles de la droga, sin que uno tenga conocimiento de la verdadera identidad del otro, aunque trabajen en equipo. Hasta que se destapa el pastel.
Si Mark Wahlberg tiene aptitudes para la acción, también demuestra tenerlas para la comedia. Pero la pregunta es, ¿por qué no le ofrecen más papeles cómicos al bueno de Denzel Washington? Se le ve como pez en el agua en un papel al que no nos tiene acostumbrados, sin disyuntivas morales que le amarguen la existencia durante toda una película. Y lo mejor de todo, se le ve disfrutar en compañía de Wahlberg.




En realidad la historia no deja de ser la de siempre: malos contra buenos, muchos tiros, un malvado con muy mala baba (buen Bill Paxton) y giros imprevistos, pero el tono de la peli la hacen ser distinta, amena y divertida.
Así que para aquellos que tengáis la tarde del domingo libre es una peli ideal, de las que no hacen pensar ni te complican la vida, de las que seguramente hagan una segunda parte (¿se llamará "2 Guns 2"?) que seguramente veré y seguramente me decepcionará. Pero esta os la recomiendo encarecidamente. Ya me diréis...

Dunkerque (Dunkirk)

Os va a sonar raro, pero Dunquerke no es una película bélica. Según palabras del propio Christopher Nolan , Dunkerque es un thriller ...